Debido a que la persona que cuida no está tomando su medicación del modo prescrito, su conducta puede ser un signo de recaída.
Algunos signos de recaída son:
- Dormir y comer menos
- No salir de la cama
- Incapacidad para concentrarse
- Conducta inusual o poca característica
- Ideas extrañas
- Escasa higiene personal
- Falta de interés y motivación hacia las actividades diarias
Si observa cualquiera de estos signos, o si le preocupa su comportamiento, es importante convencerles de que hablen con su médico lo antes posible.
Con frecuencia las personas que sufren esquizofrenia no se dan cuenta de que vuelven a encontrarse mal y su apoyo en ese momento puede resultar crucial para ayudarles a recibir el tratamiento que necesitan y evitar una recaída completa.