Biografía de una superviviente

Superviviente

Dicen de mí que soy una persona activa, maybe, sin embargo yo me veo obsesivamente durmiente. Hoy he dormido una siesta hasta las ocho de la tarde, por ejemplo (dulces sueños sobre mis aspiraciones, otras veces pesadillas a cerca del sufrimiento pasado mientras estudiaba Medicina). Sí, casi media vida dedicada a estudiar y al final, ninguna retribución debido a que los exámenes de las dos ultimas asignaturas coincidieran con las fecha de mi primer episodio de estrés postraumático. Ahora, una vez cambiado el plan de estudios, tendría que sacar muchas más asignaturas, ir a la facultad a diario y preparar de nuevo todo lo estudiado para poder llegar a ejercer como médico, cosa de la que no me veo capaz.

Eso no me quita el sueño durante la noche, la medicación me garantiza un reposo profundo y largo.

Despierto, me tomo mi café con una magdalena (sé que es poca cosa, pero es el hábito que he adquirido a lo largo de los años...), me lavo, me visto... y ahora que me he cortado el cabello me lo mojo con agua y echo la espuma que me hace un despeinado peinado (como se suele decir).

Últimamente no llevo el coche al taller de Kerámikos, es cara la gasolina y comparto coche con mi madrina, que trabaja cerca, por lo que me lleva ella a A Coruña.

En Kerámikos (donde asisto de lunes a viernes, van para cuatro años allí, derivada por mi psiquiatra directamente desde el hospital de día), tras un año relacionándome con la gente de FEAFES, realizando diversas tareas (modelado, decoración, embalado... cursos de alfarero ceramista ...) estoy actualmente colocando las calcas (técnica de decoración en la cual se pegan las calcas sobre el vidriado a las piezas cocidas que se cocerán en el horno, haciendo reacción el color y quedando impregnado en el esmalte).

Cuando llego a casa (en autobús), como lo que me ha preparado mi madre. No cocino, no mientras lo haga mi madre, más que nada por dos motivos principales: el primero, por cuestión de tiempo, ella esta jubilada; el segundo, cuestión de apetencias: yo como lo que haga mi madre , pero a ella no le gusta cómo cocino. Tras la comida, un cigarrillo y una buena siesta (en cama, con pesadilla incluida). A menos que tenga planes, suele alargarse más de una hora (como la que hice hoy, ya lo dije)... Este octubre he empezado a dar las clases de yoga en un centro de terapias en Laracha. A diferencia del año pasado, que daba 5 horas a la semana, este año espero dar 7 horas a la semana (si todo va bien continuaré hasta julio con estas horas). Me sienta además bien porque me obliga a estar despierta y activa, además me ha incentivado a dejar de fumar.

Hace ya 15 años que me saque mi titulación de monitor de yoga (Hata Yoga). Solo pasé un año sin trabajar, lo que me provocó una recaída. Me gusta trabajar, en manos ociosas influye el demonio... Mantenerse ocupada es lo más sano. Pensar demasiado me bloquea, he estado leyendo un libro, ``Tus zonas erróneas ́ ́, en donde explican esos procesos de autoflagelación psicológica por preocupación, y me veo reflejada.

Todos me dicen que haga ejercicio, que camine, que me mantenga activa, y sé que aún puedo hacer más.

Este año no llegué a tiempo a apuntarme a las actividades de ocio programadas por el concello de Arteixo, el año pasado me apunté a pintura y a bordado. A la de pintura asistí todo el curso, y eso junto con una exposición que hizo una amiga mía en su bar con algunos de mis cuadritos, me hizo recuperar mi pasión por la pintura que había perdido cuando me mude con Lali (mi madre) a Pastoriza, donde vivo actualmente.

He decidido dibujar por mi cuenta, mejorar las técnicas de dibujo y técnicas del guache y acuarela, aún no sé si yendo al taller de Kerámicos todas las tardes de martes y jueves, o haciéndolo desde casa.

También tengo la opción de asistir a un curso de teatro en Arteixo, en el local de Las Melandrainas, los martes a partir de las ocho de la noche , cosa que me apetece, más que nada para facilitarme la sociabilización.

He enviado dos piezas, una pintura y una pieza de cerámica a concurso,una tarjeta de navidad a otro, este texto, y si me da tiempo, un cuento y otra tarjeta de Navidad a otros dos, a ver si tengo suerte.

¿Por qué he puesto este título al texto que he escrito? Porque así es como me siento después de lo sufrido, después de un intento de suicidio, de haber vivido malos tratos, de una violación; de un proceso progresivo de abandono, de un continuo conflicto familiar que me destruyó psicológicamente de forma progresiva e intensa, esto es lo que ha quedado, una mujer que sigue con mucho menos dolor y mucho más divertimento.