Siempre positivo, nunca negativo

El Ghandi Turolense

Se ha despertado en mi una curiosidad insaciable por aprender y saber un poco de todo, algo que en mis tiempos de infancia y juventud no tuve.

Me gustan las novelas policíacas como las de Lorenzo Silva y también los libros de ficción basados en la realidad. Bueno, en general todas las historias bien contadas desde el principio.

Voy a un taller de escritura creativa para personas con enfermedad mental, moderado por voluntarios, donde escribimos sobre muchas cosas. No solo eso, incluso debatimos temas transcendentales, humanos, personales o de otro tipo.

También a través de la aplicación MeetUp.com me reúno en un bar con personas españolas y extranjeras para mantener conversaciones en español e inglés.

He conocido a gente muy variopinta aquí. Como un profesor de física, ahora jubilado, que terminó trabajando de fontanero. O un croata que me contó cómo su familia aprendía español viendo telenovelas.

Hace poco me animé a ir a una academia de baile con unos amigos, donde se baila bachata y salsa, además de bailes de salón. El problema fue que estos amigos ya llevaban varias sesiones y yo no había bailado nunca esos estilos. Le eché morro y me introduje de golpe ese día según bailaban ellos.

El resultado fue "catastrófico"… Imagínate que el entrenador de un equipo alineara por primera vez a un delantero que no conociese a sus compañeros y quisiera que el primer día marcara no solo un gol, sino más de tres goles. El contrario te metería una goleada, ¿no?

Sin embargo yo prefiero darle la vuelta a lo que decía Louis van Gaal. Prefiero decir "siempre positivo, nunca negativo". ¡Cómo me divertí! Y me sirvió para hacerme una idea de como se bailan esos estilos. No me supuso ninguna vergüenza ver que no alcanzaba su nivel. No puedes pedirle peras al olmo. Yo aprenderé a bailar como sea, aunque tenga que tragarme cientos de videos de YouTube o ir de discoteca en discoteca. Sé que si me lo propongo lo puedo conseguir.

Mi día a día es de lo más normal. No tengo que madrugar mucho. Hago la cama, arreglo mi habitación, voy tranquilamente a almorzar y friego los platos. Cuando viene algún camión al economato ayudo con la descarga. También me encargo de ver si necesitamos productos de higiene o alimentación. Y voy a hacer la compra al súper de mi barrio (¡cómo me encantan los polos de horchata que venden allí!).

Luego voy a ver a los amigos. Nos echamos un café, nos gastamos bromas y charlamos animadamente . Después quedo con mi novia. Vamos a su piso y hacemos las tareas domésticas que tocan. Es momento de un café descafeinado… ¡y muchos cariños!. Para completar el día, vuelvo a quedar con los amigos. Me lo paso bien así.

Me gusta mantenerme al pie de la actualidad y dedico dos o más horas al día a leer periódicos digitales y veo todo tipo de información y noticias. Aunque no me mojo mucho en temas de política, he asistido a mítines de distintos partidos.

Mi visión de las cosas es más bien conservadora. Mis amigos tiene distintos puntos de vista, pero soy tolerante con sus opiniones. Pero como tengo tanta información puedo moderar los debates.

No solo hablo de política, sino en general de todo un poco: psicología, informática, salud, bienestar, política, economía, deportes, el tiempo. Incluso me gusta hacer Sudokus. Es una gimnasia mental que consiste en completar un puzle de números distribuidos en filas y columnas. Nunca me lo dejo a medias.

Mis sobrinas me hacen recuperar la ilusión por un mundo mejor. Entre las dos forman el equipo perfecto, una es muy inteligente y la otra es muy trabajadora y constante. Aprendo mucho de ellas y quiero que vean en mi esa llama de sabiduría que les puede animar a llevar mejor el día. Aún son pequeñas y tengo la esperanza de ayudarlas para que crezcan en un ambiente de libertad … pero sin libertinaje.

Quiero conocer gente nueva y al mismo tiempo mantener los amigos que ya tengo. Tuve un abuelo natural de Teruel, caballeroso y buena persona, de los pocos que abrió allí una mercería. Siempre fue comprensivo y atento conmigo. Sabía tratar muy bien a la gente. A mi siempre me pagaba el café. Tenía una sensibilidad especial. Hicimos muchas comidas familiares en un piso que se compró. Nos lo pasábamos estupendamente. Siempre recordaré cuando nos lavábamos las manos en el cuarto de baño, pues había allí una jabonera en la que se podía leer el mejor consejo que me han dado nunca: “¡quien tiene un amigo tiene un tesoro!”.

La Psicología me parece una ciencia fundamental para conocer el comportamiento de la gente y ahondar en su personalidad. Cuando cumpla los 55 años podré matricularme gratis en esta carrera. ¿Cómo funciona la mente humana? ¿Qué ocurre cuando sufrimos un trauma o pasamos por experiencias desagradables? Quiero estudiar psicología para ayudar a la gente, no como profesional, sino de manera altruista. Mi lema es: tenemos toda la vida para mejorar y aprender.

Cuando estoy triste decido ver programas de humor. Me hacen echar unas carcajadas y disfrutar del momento. Me acuerdo ahora de un sketch muy divertido de Cruz y Raya con el personaje de La Blasa, una vieja de pueblo suspicaz y recelosa. La Blasa iba al banco a ingresar un millón de las antiguas pesetas. Al ver el recibo del ingreso no se fiaba y pedía que le devolvieran el dinero. Pero el banquero se excusaba diciendo que una vez ingresado ya no podía sacarlo. La Blasa vio como entraba un señor trajeado y le pedía al banquero un préstamo de quinientas mil pesetas. Al ver que el banquero le daba la mitad de su dinero, La Blasa se encolerizaba y pegaba con el bastón al hombre trajeado, diciéndole que no se podía llevar su dinero. Al final exigía al banquero que le diera la otra mitad para llevárselo a su casa. ¡Te partes de risa!

Con la música me pongo contento y aprendo a empatizar con la gente. La música es como una necesidad para mí. Prefiero las canciones de amor, pero también escucho las de desamor. Suelo escuchar mucha música pop, sobre todo canciones de cantautores españoles. Me gusta la pasión que pone Nino Bravo. Todos buscamos a esa Noelia que nos haga la vida más fácil. Las canciones melancólicas de José Luis Perales me hacen pensar. Me atrapa la vitalidad y el desparpajo de David Civera (aunque el tono de alguna de sus canciones no le gusta a mi novia …). Y al escuchar a Silvio Rodríguez se me ponen los pelos como escarpias.

Mi novia es muy guapa e inteligente. Ha sido profesora interina de inglés para niños. A su lado me siento relajado y conversamos de cosas muy variadas. Me hace mucha compañía y es muy buena persona. Además, es valiente y decidida, muy guerrera, sabe adaptarse a las circunstancias. Muchas veces ha puesto mucho interés en unir a nuestro grupo de amigos cuando ha habido un malentendido. Es mi gran punto de apoyo y se ha creado un vínculo muy bonito entre nosotros.

La vida son cuatro días y prácticamente dos nos los pasamos durmiendo y atendiendo otras necesidades. Así que casi no nos queda tiempo para disfrutar de la vida. Salgamos más con nuestros amigos, con nuestros compañeros de trabajo, organicemos más reuniones familiares, más ratos con las personas que nos hacen reír, vayamos a bailar, al cine o al bar. Trabajemos y gastemos, sí, pero con moderación …, ¡sin olvidar disfrutar de estos ratos!

Estamos aquí para ser felices y para hacer la vida más agradable a los demás, desde el respeto hacia todas las personas.