Tiempo para la deducción

Javi

Me niego rotundamente a tratar de explicar que es lo que genera mi pequeño aunque laborioso cerebro. No soy negativo ni positivo, soy realista. Podéis intentar todas las veces que queráis hacerme cambiar de opinión, pero os aviso de que es algo así como totalmente e inevitablemente imposible. ¿Que por qué? Sencillo. Soy tan terco que muchos me compararían a "el rucio"; desprestigiando al notablemente intelecto e irreal asno de Sancho Panza. Ya, ya sé que rucio no es su nombre, pero por muchos reintentos que hicieseis también al intentar buscar su nombre en cualquier edición de esa obra maestra de Miguel de Cervantes, terminaríais dándome la razón. ¿Que seguís queriendo hacerme cambiar de opinión? Perdéis el tiempo. Hablando de tiempo... ¿cómo se mide? Si, ya lo sé, horas, minutos, segundos, decimas... no. El tiempo en realidad se mide en lo que se tarda en hacer algo. Por ejemplo, se dice que América se descubrió en 1492. Claro, sabemos lo que nos han contado o lo que hemos estudiado en el colegio. Pero es obvio también que existía desde el inicio de este pequeño gran planeta. ¿Me estás diciendo que crees que Cristoforo Colombo mereció ser quien lo descubrió?

No, no estoy contando lo que se me ocurre, ya os he dicho al inicio de esta página que no lo iba a hacer. Estoy intentando haceros dar cuenta de que el tiempo se mide en hechos históricos. Vamos, que son simples leyendas que se les han ocurrido a los que trataron de explicar el origen de la vida. O más simplemente aún, la duda de que fue antes el huevo ó la gallina. Pues es muy simple, si habéis llegado hasta esta línea lleváis un mínimo de seis minutos. Uy, perdón, que mis manos están cambiando de conversación ¿?. Las manos no hablan, pero fijaos, otro minuto que no va a entrar en la historia. Querían jugar con el ruido que generan las teclas del pc al redactarlas, pero seamos sinceros, el huevo se formó al unirse varios seres unicelulares que habitaban este planeta cuando se formó conocidos como trilobites. ¿Dudas? Tengo muchas. Como por ejemplo que no se qué "tiempo" hace en la calle mientras lees esto. Otra vez mezclando elementos tan “imparejables” como el agua y la sed. Bueno en realidad son una aleación que establece a su vez el raciocinio del porcentaje de agua en el planeta.

Volvamos a hablar del tiempo, duración. Fijaos que han pasado otros cinco minutos y sigo sin deciros mis ideas. Acabas de mirar el reloj, el tiempo no va a volver, pero claro está que lo deseamos todos. Cualquier tiempo pasado siempre ha sido mejor. Aquella primera relación amorosa seguirá siempre en nuestro subconsciente como algo que nos marco la vida, sin darnos apenas elección han ocupado espacio de nuestro disco duro conocido como cerebro que no podemos liberar para un uso óptimo de él.
Lo sé, lleváis ya más de diez minutos leyendo esto y sigo sin decirlo. ¿Será que nos hacemos mayores sin aprovechar la juventud? Pues eso, que no lo digo. Igual es porque hoy no es 20 de abril del 90. ¿Has visto? Te guste o no ese tipo de música seguro que sabes qué grupo lo mienta. Estáis a tiempo de abandonar este desecho epistolar, pero si lo hacéis nunca sabréis quien engaño a Roger Rabbit. Pues fue el juez Doom al ejecutar la muerte de la mama de Bambi.

Es realmente extraño que sigáis perdiendo el tiempo con este relato. No voy a cambiar de opinión. Tiempo de paz, tiempo de guerra, tiempo vivido. Olas y naufragios, mar de aburrimiento y miedo. Islas de placer bajo su cuerpo a golpes de cintura. ¿Otra vez? Si, es una canción que marcó mi infancia. Si queréis saber qué grupo la canta os lo digo: Doctor Deseo. Pero no es eso lo que está en mi coco. Ahí solamente hay un par de neuronas yendo sin orden fijo de un lado para otro. Ups, ya han pasado seis minutos más desde que mirasteis el reloj. Lo acabas de volver a hacer. Lógico, nuestros ojos van directamente a enfocar al reloj en cuanto se le nombra. Ya lo dijeron Los Panchos: reloj no marques las horas porque voy a enloquecer. Lo que es la vida, otra duda que tengo es si nacemos para morir o morimos para nacer.

Puede que me deje llevar, puede que hable más de lo debido, aun así seguiréis preguntándoos que ronda por mi cabeza. Pues mira, casi se me escapa porque estoy continuamente dudando en cómo se miden las cosas. Por ejemplo cuando el clima ambiental cambia de manera imprevista se dice "hace un tiempo de locos". ¿Locos? ¿Cómo se mide la locura? Será que sufro lo que nombra Robe en una canción; sufro locura transitoria, bajo a la tierra y cruzo la línea divisoria que separa en esta historia la locura y la razón. No os voy a hacer sufrir las cuatro páginas que está establecido como máximo para expresarnos, acabare mucho antes.

En este momento has pedido casi veinte minutos leyendo esto así que terminaré dándole entrada a esta épica frase para dar fin a muchas razonables meteduras de pata:

"Mientras la locura no se mida en algo tan simple como el tiempo no me consideraré loco. Y si no, tiempo al tiempo."