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El tratamiento se diseñará para ayudar a conseguir los objetivos que la persona con esquizofrenia considera importantes.

Además de los tratamientos farmacológicos, la psicoterapia y las intervenciones psicosociales, también pueden considerarse adecuadas en su caso. En la siguiente ilustración, se explican los tipos de tratamiento que pueden plantearse.

 

Medicación

  • Antipsicóticos de larga duración 
    (administración trimestral, mensual y quincenal)
  • Tratamientos de toma diaria
  • Otro tipo de medicación

 

Psicoterapia

  • Rehabilitación
  • Psicoterapia
  • Psicoterapia individual
  • Terapia cognitivo-conductual
  • Educación familiar

 

Actualmente se sabe que siguiendo un tratamiento farmacológico eficaz se pueden controlar los síntomas de la enfermedad y conseguir la estabilidad.

Para ello es muy importante que la persona con esquizofrenia entienda y acepte que la medicación es fundamental para evitar recaídas en su enfermedad, para que no se produzca un empeoramiento en su pronóstico y pueda tener una vida lo más normal posible. En la actualidad existen medicamentos eficaces para tratar muchos de los síntomas de la enfermedad. Es muy importante que conozca los diferentes tratamientos disponibles, así como que entienda las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos, para que pueda entender conjuntamente con su equipo terapéutico, las opciones de tratamiento más adecuado para su situación personal.

Los antipsicóticos son medicamentos que protegen al cerebro frente al desequilibrio químico que en él se producen, normalizan las funciones cerebrales alteradas y previenen las recaídas al regular el sistema nervioso central. Actualmente, existe una amplia variedad de antipsicóticos y el objetivo es conseguir la dosis óptima de un medicamento, que produzca una mayor mejoría clínica con los menores efectos secundarios. Dentro de los antipsicóticos disponemos de dos grandes grupos: antipsicóticos de 1ª generación y antipsicóticos de 2ªgeneración.

 

Los antipsicóticos de 2ª generación

Son utilizados actualmente como primera línea en el tratamiento de la esquizofrenia, debido a las ventajas que muestran. Actúan no solo sobre los síntomas positivos (alucinaciones, delirios…) de la enfermedad, sino que también han demostrado eficacia sobre los síntomas negativos (apatía, falta de motivación, falta de interés por relacionarse...) y síntomas cognitivos (atención, comprensión, reflexión...). Así mismo, producen menos efectos secundarios. Estos medicamentos comenzaron con una administración de toma diaria. Pero, en los últimos años, los nuevos enfoques se han centrado en el desarrollo de formas de acción y administración más prolongada en el tiempo, con el objetivo de mejorar el tratamiento y hacerlo más cómodo para las personas que padecen un trastorno psicótico y sus familiares. Existen dos tipos de antipsicóticos de 2ª generación:

La aparición de estos medicamentos ha supuesto para las personas que padecen la enfermedad y sus familias, una mejoría en cuanto a su calidad de vida, con un mejor funcionamiento social, laboral y vital.

 

Los antipsicóticos de 1ª generación

Los primeros antipsicóticos que se comenzaron a utilizar, aparecieron en los años 50 y fueron los denominados convencionales o típicos. Su principal ventaja, era el control sobre los síntomas positivos de la enfermedad; aunque tenían importantes inconvenientes como sus efectos secundarios (rigidez, inquietud, temblores...) y que no eran efectivos sobre los síntomas negativos (apatía, falta de motivación, falta de interés por relacionarse...), e incluso los empeoraban. Tampoco mostraban eficacia en el control de los síntomas cognitivos (atención, comprensión, reflexión...). Ejemplos de medicamentos que actualmente pertenecen a este grupo son Haloperidol, Clorpromozina, Zuclopentixol, Flufenazina y Perfenazina.

 

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